Los eventos en la era postcovid son uno de los retos más grandes que afrontan tanto las pequeñas, medianas como las grandes empresas, como todo tipo de organizaciones.  

El mundo ahora es cada vez más virtual. Ello implica mayor versatilidad, la posibilidad de que los eventos no solo ocurran una vez y no más: cualquiera puede volver a revivirlos una vez han terminado su vida offline. Además, los eventos virtuales tienen mayores posibilidades de personalización (a través de multiplataformas, por ejemplo, que combinen un espacio web con salas de webinar). Por otro lado, las limitaciones de aforo en los eventos en vivo y en directo y, por supuesto, el cumplimiento de las medidas sanitarias y de seguridad (tales como la figura del responsable COVID, el uso de mascarillas, distancia interpersonal, aforo y geles hidroalcohólicos) requieren un esfuerzo de producción extra. 

Las plataformas digitales de vídeo no son nuevas, pero han tenido un desarrollo espectacular en cuanto a funcionalidades y variedad de oferta -y precios- en el último año. Sin embargo, muchas empresas todavía desconocen la mayoría de ellas y las amplias posibilidades que brindan. Es necesario, pues, tener técnicos audiovisuales en plantilla o bien subcontratar empresas de producción en streaming. Por último, las redes sociales son un lugar de encuentro y de difusión imprescindible, por lo que hay que tenerlas actualizadas y optimizadas.

Desde Azul Comunicación, hace años que advertimos que los eventos, gracias a los avances tecnológicos, tenían que modernizarse y adoptar nuevos formatos más innovadores. Hace 15 años empezamos a desarrollar la metodología BluExperience, que ha demostrado su eficacia los espacios físicos, pero que a su vez es 100% interactiva y en la que el usuario tiene libertad de elección, de manera que puede elegir cómo se relaciona con la propuesta y la hace suya. 

Nuestra experiencia con BluExperiencie nos ha permitido afrontar con mayor anticipación nuestros proyectos en esta etapa post-pandemia. Teníamos la intuición de que las visitas a empresas o centros de producción podían convertirse en una experiencia que mejorase la relación de la marca con su entorno y la sociedad. Ya que pensar y mostrar los valores corporativos (como la sostenibilidad, la importancia de las personas -tanto los consumidores, como los partners y sus propios empleados-, la innovación, la calidad y la seguridad laboral) forman parte de un relato que la empresa debe construir y hacer que permanezca en la mente y la emoción de su público. Y seguimos innovando cada día para ofrecer experiencias entorno a las marcas.

No tenemos la certeza de cómo serán las ferias y congresos del futuro, una importante actividad económica en nuestro país, los eventos y los congresos. Sin embargo, tenemos claras algunas tendencias que hemos advertido en la comunicación y la publicidad en los últimos tiempos y que están influyendo en los eventos de la actualidad. Los compartimos con vosotros a continuación.

Claves que hay que manejar para los eventos post-covid

  • CLAVE: Mayor importancia de la percepción de seguridad, que está relacionada y afecta a la reputación de marca.
    • TIP: Elije las plataformas que tienen más posibilidad y facilidad de usabilidad por parte del cliente. Trata siempre los datos con exigencia, siguiendo las normativas del país o de la Unión Europea.
  • Evolucionar de macroeventos a eventos más pequeños y segmentados.
    • Permite que tus seguidores o consumidores puedan elegir, en una presentación de producto, aquellos que les interesan, en vez de un formato más global donde tengan que ver otros que no son de su interés. Siempre puedes recomendarles que vayan a otra sala o vídeo, mejorando el tráfico y aumentando el tiempo de visualización ya que las ofertas serán relevantes.
  • Mayor presencia tecnológica y eventos híbridos, que permiten una mayor asistencia y más globalidad.
    • Personaliza los eventos al máximo y ofrece al cliente una escucha activa: la monitorización, análisis y segmentación de audiencias y la interlocución rápida y constante es la clave.
  • Céntrate en la interacción y en los medidores relativos más que en los absolutos.
    • Por ejemplo: el número de inscripciones puede ser un KPI importante. No obstante, hay que tener en cuenta el número de veces que se comparte una publicación o las visitas a la web, ya que el evento puede ser visto en diferido.
  • Handicap en la afectación a nivel social: los humanos necesitamos el contacto, el encuentro. 
    • Fomentar que los participantes puedan interactuar entre sí, a través de eventos de networking virtual, o herramientas que permitan compartir conocimiento y experiencias.
  • La experiencia sigue estando en el centro, pero se redirigirá de la acción a la emoción. 
    •  A partir del COVID, se ha afianzado la exigencia por parte de la sociedad de la necesidad de una alianza entre los sectores público y privado. Las causas solidarias no son una novedad de la pandemia, pero han vuelto a coger la fuerza de hace una década y seguirá en aumento en los próximos años.
  • Responsabilidad Social Corporativa (RSC), propósito y reputación
    • Los proyectos que tienen un impacto social positivo mejoran sus ventas. Para ello, es necesario desarrollar una marca fuerte, con unos valores auténticos y una cultura corporativa, fuerte y alineada con el entorno.